
gipuzkoakultura - nere bulegotik
Dfoto ha finalizado. Quedan las exposiciones en espacios públicos y galerías. Nos hemos visto inundados por imágenes. Esas imágenes que son resultado, en la bella descripción que hace Alberto Manguel en ese ¿curioso relato? ¿interesante investigación? que es El amante extremadamente puntilloso, del "nuevo arte de capturar la luz en papel". Imágenes que han invadido calles, medios de comunicación y retinas.
Manguel relata la obsesión, el punto de vista extraño y la pasión por el fragmento corporal del personaje Vasanpeine. Compredemos que, al final, se trata de un caso más de ese fenómeno natural en el arte: el profundo abismo que puede mediar entre la obra concebida y la obra concluida. Así, en palabras de Manguel, "el artista se sentía acosado por el sentimiento de no haber logrado nada, por el conocimiento de que, fuera lo que fuera lo que le incitaba a encarar una observación precisa y fragmentada del mundo, finalmente permanecía oculto para él".
Alabo el gusto por el fragmento: soy de la opinión de que es la manera más actual de creación y de apropiación de la realidad.
¿Realidad? Me pareció, en su tiempo, esclarecedor el artículo de Pere Formiguera en Exit Express -nº 15, titulado "La metamorfosis del artesano". Es una reflexión clara de la transformación del fotógrafo-artesano, centrado en representar la realidad del mundo que, de repente, toma conciencia de que ya todo está atrapado en imágenes y, en consecuencia, piensa que su trabajo ha terminado. Algunos abandonarán, pero otros buscarán nuevos mundos que representar. Los encontrarán en sus sueños, en su imaginación, en sus deseos. Se escaparán del cliché de la realidad para adentrarse en mostrar su interior, sus emociones.
Se convertirán en artistas.
¿Será, acaso, este camino recorrido por la fotografía, el que ha impedido popularizar y comercializarla, al estilo de los libros y discos, en base a la posibilidad de reproducción infinita que la técnica permite, otorgándole, por el contrario, un valor de cambio que la concibe como objeto artístico sino único, sí de tirada muy limitada, y de precio, consecuentemente, elevado?