
gipuzkoakultura - nere bulegotik
Inventar el tren es inventar el descarrilamiento. Inventar el avión es inventar el accidente aéreo. Inventar el arma atómica es inventar la proliferación nuclear. Dicho de otra forma, la velocidad es un progreso. Pero también es un progreso de la catástrofe.Paul Virilio
Viene a cuento la cita de Virilio, en relación con los powerpoints (the smarter work experience) que nos inundan. Porque estoy en que la externalización del pensamiento, de la reflexión, del diseño de proyectos que, desde las instancias administrativas, venimos realizando, a través de concursos y encargos a consultorías, suelen culminar con la moderna presentación de filminas en las que proliferan las imágenes y pequeños textos.
Estos pequeños textos suelen ser afirmaciones categóricas, donde el raciocinio, el argumento, las pruebas y tentativas dialécticas brillan por su ausencia. Así, uno se acostumbra a seguir las raudas presentaciones visuales, mientras escucha la lectura de lo que va viendo, y al final recibe una copia del power point y ya está.
El problema surge cuando, una vez transcurrido cierto tiempo, cuando se vuelve al documento, no se sabe buscar la hilazón; como si todo hubiera consistido en resolver el acto concreto de la presentación y santas pascuas.
Lo que, en definitiva, fue concebido como un guión para una presentación, se convierte en documento único, rotundo y definitivo.
Pero hay más, ese proceso que culmina con el power point tiene un inicio, en el que, sin quererlo, eres partícipe ¿activo? ¿pasivo? ¿mediopensionista? brindando información, en un bombardeo de preguntas sin límite. Después de una somera entrevista, o una llamada telefónica, puedes recibir, por correo electrónico, las direcciones y passwords necesarios para bucear en infinitos estudios "transversales".
Primero llegan las fichas en las que, urgentemente y con desprendimiento, debes aportar la información que te demandan. Todo debe realizarse con gran premura.
Este cúmulo de sensaciones, que, por ejemplo, ha sido de gran calibre en la fase de recogida de información de los estudios sectoriales del Plan Vasco de la Cultura, genera, entre los "servidores públicos" desazón, por la acumulación de tareas y por la repetición, en distintos estudios de las mismas cuestiones; pero se deben cumplimentar, aunque sea a regañadientes.
Otra cuestión se plantea, cuando el procedimiento se hace extensivo a la sociedad civil y ésta llega a manifiestar cierto estupor. Ayuda a la reflexión el comentario de Oier Araolaza en su blog, Dantzing, sobre el papel jugado u otorgado a los agentes en la confección de alguno de esos estudios sectoriales comentados.
Estoy en que este trepidante procedimiento genera, muchas veces, respuestas irreflexivas, procesos de síntesis con múltiples datos de difícil digestión presentados en ese formato, categóricamente descritos y con la duda de quién podrá procesar toda esa ingente información en las instancias administrativas.