| Aparece
el primer número de la revista en 1907 y desde este año hasta 1936 el
País Vasco tendrá una publicación de alto nivel que desaparecerá con la
guerra. Es auténticamente internacional, ya que toman parte en ella de
manera prolija conocidos lingüistas como Van Eys, Linschmann, John Rhys,
Schuchardt y Uhlenbeck, además de los propios vascos, entre otros Azkue,
Campión, Daranatz, Eleizalde, Bonifacio y Carmelo Echegaray, Herelle,
Jean de Jaurgain, Albert Leon, el Padre Lhande, Serapio y Gregorio Mujika,
Vinson... gentes de ambos lados de la frontera. En los últimos años hace
su aparición un nombre que con posterioridad será conocido como un gran
liguüista: René Lafon.
En su primera
época Julio de Urquijo es dueño y director de la publicación. Quiere esto
decir que no sólo contribuye en la publicación con sus artículos, sino
que también la mantiene económicamente.
No
cualquiera escribía en la Revista Internacional de los Estudios Vascos.
Todos los idiomas eran aceptados, eso sí, siendo la única condición la
talla investigadora en cualquier área, tanto en historia, como en etnografía
o en lingüística. En consecuencia, todos los euskerólogos del mundo disponían
de acceso en la revista, con la licencia de Julio de Urquijo, que era
quien vigilaba dicho acceso e impulsaba las investigaciones para bien
de la cultura vasca.
Reunir
investigadores no es el único propósito de Julio de Urquijo. Es consciente
que para impulsar los estudios es necesario reeditar a los escritores
antiguos. Esa idea figura entre los objetivos de la revista.
Otro
trabajo que engrandecerá aún más el mérito de Julio de Urquijo en la Revista
Internacional de los Estudios Vascos es su investigación sobre paremiología
vasca.
Revisando
lo hasta ahora expuesto puede pensarse que la Revista Internacional
de los Estudios Vascos es una publicación que mira al pasado. Es verdad
que reunía trabajos de euskerólogos de todo el mundo. También es verdad
que quería reeditar escritores de los siglos XVI, XVII y XVIII. con todo
no olvidaba la literatura de su tiempo, pues publicó Garoa, de
Domingo Agirre y los poemas de Gratien Adema, precursor de la novela vasca
el primero y conocido poeta el segundo. Los directivos de la revista nos
muestran el deseo de hacer renacer el pasado sin dejar de lado el presente.
La
Revista Internacional de los Estudios Vascos irá cumpliendo su
cometido durante casi treinta años, proporcionando un tremendo impulso
a la cultura vasca. Fue un primer paso. Con posterioridad se darán otros
y Julio de Urquijo aparece como precursor en todos ellos.
Los
objetivos y trabajos de la Revista Internacional de los Estudios Vascos
concluyen tomando cuerpo en Eusko Ikaskuntza y en Euskaltzaindia, dos
instituciones públicas cuya influencia es evidente en las décadas de los
veinte y treinta, anteriores al inicio de la guerra.
|