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El 30 de junio de 1937 se podía leer esto en La Voz de España:
LOS ACTOS DE TOLOSA
SOLEMNEMENTE FUERON DESCUBIERTOS LOS NUEVOS ROTULOS DE VARIAS CALLES
Una lápida en memoria del Comandante Checa. – Elocuentes discursos del representante de Navarra, del señor Tellería, del Gobernador civil y del Teniente Coronel Argüelles
La antigua capital foral se hallaba engalanada con colgaduras y banderas nacionales; las músicas recorrían las calles anunciando al vecindario la salida de la comitiva, que en procesión cívica iba a colocar los nuevos rótulos de varias calles, como lo mandaba imperiosamente la actualidad. Los cohetes estallan en el espacio, y las autoridades se van congregando en el Ayuntamiento, donde el Alcalde, señor Azurza, con los concejales y autoridades locales, esperan y atienden a su llegada a los invitados.
Allí se hallaban el señor Tellería, Delegado provincial de la F. E. T. y de las J. O. N. S.; Gobernador Civil, señor Urbina, representantes de la Diputación Foral de Navarra don Arturo Monzón y don Juan Ochoa, representando al presidente señor Arraiza, que no pudo acudir por hallarse en la fiesta del Homenaje a la Vejez, que ayer se celebró en Pamplona; el párroco don Braulio Arocena, Teniente Coronel de Ingenieros del Gobernador militar señor Velarde; Comandante de la plaza señor Clavero y varios jefes y oficiales de la guarnición y otros invitados.
La animación frente al Ayuntamiento es inusitada y aumenta al llegar un Compañía de Ingenieros con bandera y banda de tambores y cornetas, Compañía que fue recibida con aplausos y vivas a España y al Ejército vencedor.
Los niños de las escuelas, que regresaban del Prado Grande de Igarondo, donde se celebró la fiesta del Pez, irrumpieron en la plaza con los gigantes y cabezudos.
Una sección de Requetés y Falange, con Pelayos y Flechas y la Banda de música, se sitúan frente al Casino en correcta formación.
Inmediatamente se organizó la comitiva, que se puso en marcha por el orden siguiente: Juglares municipales, alguaciles y maceros del Ayuntamiento, gran grupo de invitados, jefes y oficiales de Ingenieros y demás Cuerpos armados francos de servicio, párroco de San Juan, señores concejales y, presidiendo, los señores Tellería, Gobernador Civil, Alcalde, Teniente Coronel de Ingenieros Señor Argüelles y representantes de la Diputación Foral de Navarra. Dos concejales llevaban las banderas históricas de Tolosa. Detrás marchaban los Ingenieros, la Banda de Requetés y Falange y los Pelayos y Flechas, presenciando su paso un gran gentío que daba vivas y aplaudía sin cesar.
LOS NUEVOS RÓTULOS
La primera calle que fue rotulada de nuevo es la que llevará para siempre el nombre de Los Mártires de la Patria. Al descorrerse la bandera que ocultaba el nuevo nombre, se dieron vivas a España, Tolosa, Franco y el Ejército, desfilando los Ingenieros y las Milicias después de escucharse los himnos de las Milicias y la Marcha Nacional.
Con el mismo ceremonial, himnos y aclamaciones, el señor Tellería descubrió el nombre de la Avenida del General Zumalacarregui, dando el Gobernador Civil vivas al caudillo carlista y al Generalísimo Franco.
Después se descubrió el rótulo de la calle del Comandante Checa por el Teniente Coronel de Ingenieros señor Argüelles, y acto seguido el Gobernador Civil, señor Urbina, descubrió la lápida colocada en el mismo sitio donde murió el bravo militar al entrar con las tropas en Tolosa el mes de agosto pasado.
Los soldados de Ingenieros cantaron el Himno del Regimiento, y el párroco señor Rocena rezó un Padrenuestro por el alma del valiente militar. Estos momentos fueron de profunda emoción.
La lápida dice así:
El pueblo de Tolosa, agradecido, a la memoria del heroico Comandante de Ingenieros don José Fernández Checa Borrás, muerto gloriosamente el día 9 de agosto de 1936, en defensa de la Religión y de la Patria.Los Ingenieros desfilaron al grito de ¡Viva España!
LA AVENIDA DE NAVARRA
Por último, en la carretera de Navarra se descubrió un mástil de hierro rematado por artística cartelera con el escudo de Navarra, dando el nombre a la nueva Avenida. Descorrió la bandera que cubría el rótulo el representante de Navarra, diputado por el distrito de Estella, dándose vivas a Navarra, Tolosa, Guipúzcoa y un ¡Arriba España! que coreó la multitud.
VARIOS PATRIOTICOS DISCURSOS
Desde una tribuna improvisada, el Alcalde, señor Azurza, dirigió la palabra al público diciendo:
Autoridades, tolosanos, españoles todos: Hoy damos término a los actos organizados por la festividad de San Juan, y no podemos hacer otra cosa que pagar esta deuda de gratitud con un recuerdo piadoso a nuestros héroes y mártires. El Ayuntamiento de Tolosa, cumpliendo con su deber, tuvo la feliz idea de que a la calle del Convenio de Vergara, se la llame para siempre de Los Mártires de la Patria, y a la Avenida de la República, que se la llame en adelante de Navarra, teniendo también un recuerdo imperecedero para el Comandante Checa.Dedica frases de gran elogio al Comandante señor Checa, que quiso ser el primer en entrar en Tolosa.
Habla luego de aquel genio militar que se llamó Zumalacarregui, y dice que tendrá su recuerdo ahora, cuando de triunfo en triunfo recogemos su fruto para bien de España.
Elogia el espíritu cristiano de los navarros y su anhelo por el bien de España.
Navarra nos libró del marxismo sin perder la cabeza, y siempre rechazando el influjo del oro bilbaíno, que quería entrar en forma de Estatuto. El Ayuntamiento de Tolosa realiza un acto de justicia, y yo os agradezco a todos la asistencia a él.Vivas a España y a Navarra y grandes aplausos al señor Azurza.
El señor Monzón se expresó en estos términos:
Navarra, representada por su Diputación Foral, acude hoy a Tolosa henchida de emoción a recibir el homenaje que se le tributa dando su nombre a una de sus vías principales, para perpetuar la memoria de un día glorioso del mes de agosto, en el que sus bravos mozos se descolgaron por esas laderas, y al grito de ¡Viva España! ¡Viva Cristo Rey!, desembocaron por esas calles con el gesto bizarro del conquistador, a rescatar la tierra hermana para la madre Patria, de la que la habían apartado unos hijos extraviados, en alianza con los sin Dios.
¡Y qué ufanía se dibujaba en los rostros de aquella juventud generosa al ver cómo sucesivamente iban conquistando Beasain, Villafranca, Tolosa, Irún, San Sebastián y, en fin, Guipúzcoa entera, para incorporarla a la madre España!
Pero no se detienen aquí sus entusiasmos: vuelve el ataque con ímpetu arrollador y conquista a la otra hija descarriada: Vizcaya, para llevarla también a los brazos de la Madres, depués de haber liberado la parte del territorio de la hermana menor, que aún retenía en sus manos el conglomerado enemigo. Hoy, felizmente, gracias ante todo a la protección divina, a la pericia y acierto de nuestros Generales, entre los que se destacaba aquel hijo adoptivo de Navarra, gran soldado y hombre de corazón, que se llamó Emilio Mola, y al valor abnegado y heroico de las Milicias y el Ejército, toda la tierra vascongada ha sido devuelta al regazo del que la arrancaron circunstancialmente unos hijos desnaturalizados que no vacilaron en aliarse con los enemigos de Dios con tal de conseguir lo que ellos creían la redención del País.
Pero esta conquista ha sido dolorosa; ha costado a Navarra muchas vidas, mucha sangre. No importa si el sacrificio que ha regado Vasconia ha fecundado su tierra y ha hecho renacer el amor a España, tan disminuído en los últimos tiempos. Nuestros muchachos han dado todo lo que podían dar: su vida con la sonrisa del patriota en los labios, con la mirada del cristiano puesta en el azul, con la fe del que lucha por un ideal ultraterreno y el convencimiento del que sabe que, si para la Historia hay soldados desconocidos, para dios no hay mártires anónimos.
Navarra recibe este merecido homenaje –y lo decimos sin jactancia- y lo rinde a la memoria de los que cayeron por aquellos supremos ideales: Religión e Hispanidad, y de los que siguen defendiéndolos en las llanuras de Castilla y en las montañas del Pirineo cantábrico, con el alma y el brío de cruzados del siglo XX, que Cruzada es esta guerra contra el infiel moderno enemigo de Dios y su Iglesia, hasta el triunfo definitivo.HABLA EL Sr. TELLERIA
El Delegado de la F. E. T. y de las J. O. N. S. escucha una ovación al empezar a hablar en estos términos:
Tolosanos y españoles: Gloria a los mártires y honor a los héroes, gloria al Ayuntamiento de Tolosa; los pueblos de su modalidad espiritual, son pueblos inmortales, no llevan en las entrañas el germen morboso de la decadencia, y Tolosa es plenitud, patriotismo y tradición; lleva en sus entrañas vocación de mártir con abrazo de todos los sacrificios.Habla de los que cayeron en Navarra, la moderna Covadonga, que dio todo por la Patria y nada pidió, sabiendo dar la cara por la Patria.
Mártires de la Patria, gozar en vuestros sepulcros, que las campanas tocan a gloria.
Dice que al hablar de Zumalacarregui tiene que despojarse de la boina, que sólo se la quita ante Dios. (Ovación.)
Los nietos de tus heroicos voluntarios dieron ya cuenta de los Sitios que tú pusiste hace años, terminando con la rendición de Bilbao. ¡Bendita sea la muerte fecunda de Zumalacarregui!
Ya no se celebrará más la fecha del 2 de Mayo, ni se pisará la enseña de la Patria española. (Ovación.) Mereces un monumento de oro, pero te hemos erigido un trono con el corazón detodos, con guardia de honor formada por los que cayeron. Por los Raguán, Zavala, Elósegui y todos los “boinas rojas” que cayeron en Tolosa. ¡Viva Franco! Y ¡Viva España!
DISCURSO DEL Sr. GOBERNADOR
En medio de los aplausos de la multitud, el señor Urbina dice:
"Cada vez me siento más orgulloso del mando de esta provincia y de llevar un nombre vasco, cuando encuentro un corazón como el del señor Tellería.
Checa representa al Ejército que el malvado Azaña pretendió destruir porque sabía que no le dejaría pisotear a España. El Ejército es la medula de la Patria, su espina dorsal, como decía Calvo Sotelo. El Ejército merecerá siempre el homenaje de todos los españoles. Ahora es cuando se ganan los títulos de nobleza. La mayor honra es ser un soldado, un voluntario de la Patria."
Dice que las ideas liberales querían arrebatar las ideas sanas, y que Zumalacarregui atacó a Bilbao, que las representaba, pero su sacrificio ha sido fecundo.
Dedica hermosas frases a la boina, al carlismo; Zumalacarregui significa nuestra Patria.
Navarra se desbordó en sacrificio, lo dio todo y hoy Navarra nos ha mostrado cómo eran los españoles; rincón de España que supo conservar cómo eran los españoles de antes, con ese sentido español y cristiano de los deberes por la Patria; nos dio, como Zumalacarregui y Checa, la enseñanza de que debemos dar todo por España, como lo hizo Navarra.
Dedica un recuerdo a los héroes y mártires de la Patria, a las madres, hermanas, novias, voluntarios y viejos ofrendados por la Patria, y pide una España en la que cada uno sea un español, un patriota; viviendo todos para todos y todos para la Patria. (Ovacion.)
Que el obrero sea un trabajador para la Patria y que el soldado sienta el orgullo de la hermandad de la Patria, y calmando los rencores vivamos por España y por la Patria grande, una y tradicional. (Ovación).
EL TENIENTE CORONEL Sr. ARGÜELLES
Se dirige al noble, leal y valeroso pueblo de Tolosa diciendo que siente intensa emoción y gratitud, como el Cuerpo de Ingenieros, al ver honrada así la memoria del Comandante Fernández Checa, enérgico, valeroso, cristiano viejo y práctico, que entró aquí al frente de los bravos y cayó entregando a Dios y a la Patria cuanto era y tenía. Hoy sus huesos reposan en Navarra, tumba ideal, digan de encerrar al que tan alto puso los castillos de plata. ¡Gloria a su esposa mártir! Rindamos hoy homenaje a Tolosa y Checa. ¡Presente!
Ve gozoso la compenetración del pueblo y el Ejército, que en esto consiste el secreto de la victoria que vamos consiguiendo. Esa unión con el Ejército será para laborar juntos en la paz, para hacer una Patria grande y noble, espléndida y floreciente, un Imperio español, espiritual.
¡Viva España! ¿Viva Checa! ¡Gloria a los mártires! ¡Viva Franco! ¡Arriba España! (Ovación.)
Después desfilaron brillantemente las tropas y Milicias, acompañadas del público, regresando las autoridades al Ayuntamiento, donde se sirvió un espléndido banquete en el que se renovaron los entusiasmos, los vivas, y se exteriorizó de nuevo el amor patrio de todos los asistentes.
Página 2 de La Voz de España del 30 de junio de 1937 (PDF, 2,42 MB)
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