
gipuzkoakultura - albisteak
El 23 de junio de 1962 se podía leer esto en La Voz de España:
Apuntes de un bersolari
Don Antonio Iraola es eibarrés de pura cepa.
Los eibarreses tienen su impronta característica: son inconfundibles. Por sus modismos de lenguaje, por su nobleza y generosidad, por su humor y alegría, y por otros conceptos más.
Antonio Iraola nació en Eibar hace cosa de 80 años. ¡Qué más da ese detalle, si uno de 30 no le puede aventajar en humor y jovialidad!
Es de los primeros veraneantes de Zarauz. Hace 56 años vino por primera vez a pasar la temporada. Actualmente está al cuidado del Hotel Navarro, de Zarauz, donde tiene fijada su residencia permanente. Apenas transcurre una semana entera sin que Iraola visite Eibar y se reuna allí con sus innumerables amigos.
No puede conocer a los jóvenes eibarreses de hoy en día, pero, afortunadamente, le quedan muchos amigos de la infancia.
-X-
Iraola es armero de oficio, al igual que tantos y tantos eibarreses. En su calidad de fabricante de pistolas y escopetas, llevando al mismo tiempo la representación de otras casas eibarresas, Iraola estuvo en Grecia durante un año entero. También recorrió Francia e Italia, dando a conocer los productos eibarreses.
En su juventud tenía destellos de pelotari. Practicaba la especialidad de cesta punta. Le contrataron para un año y tuvo que incorporarse al cuadro de Bilbao. No había demasiada seriedad en las canchas en aquel tiempo. En vista de las anomalías que se registraban suspendieron las apuestas en Bilbao. Tuvieron que enmudecer los corredores.
Desde ese momento, el público no asistía al frontón. Iraola tuvo la mala suerte de encontrarse con este panorama nada más llegar a Bilbao con la contrata en la mano.
Viendo que allí no había porvenir, volvió nuevamente al oficio de armero.
-X-
Era el año 1940. Varios amigos celebraron una cena en el acreditado Restaurante "Chomin". Al finalizar la misma el inquieto Silvestre Artamendi presentó a todos los comensales el recibo de una cuota.
En aquel momento quedaba constituido el Club Taurino de Eibar. Antonio Iraola, por consiguiente, es de los socios fundadores. El año 1941 "Manolete" fue requerido para torear en Eibar. El diestro cordobés estaba agobiado de compromisos; no pudo aceptar la invitación.
Los eibarreses son como son, y aunque "Manolete" no pudo complacersles en aquella ocasión, le regalaron una escopeta artística, detalle que agradeció lo indecible. No se hizo esperar la promesa de "Manolete":
El año próximo torearé en Eibar.El 5 de septiembre del año 1942 hubo el siguiente cartel: ganado de Angel Pérez, de Salamanca, para los diestros que se enumeran: "Manolete", Marcial Lalanda, Victoriano de la Serna, El Estudiante y Pepe Luis Vázquez.
¡Casi nada a la vista!
-X-
Con sesenta y pico de años, el día de la Virgen, en la campa de Arrate, Iraola era el encargado de bailar el "aurresku", corriendo el "atzesku" a cargo del ex pelotari Francisco Errazti. Durante tres años seguidos cumplieron este cometido.
Hoy mismo, pese a sus 80 años, yo creo que Iraola no tendría inconveniente de volver a las andadas.
Un día, Iraola estaba de conversación con unos amigos en un establecimiento de bebidas de Zarauz. Se les agregó a la mesa un casero, el cual se lamentaba amargamente de su vejez.
-¿Se puede saber los años que tienes? –preguntó Antonio.
-He cumplido 65.
-¿Y sólo con 65 vienes con esos aspavientos? A esa edad contraje yo matrimonio.
En efecto, Antonio Iraola se casó a los 65 años con su dulce compañera Juliana Arambarri. Esta residió en la Argentina durante 28 años. Eran novios antes de que Juliana atravesara el Atlántico.
La respuesta de Antonio al casero llorón fue graciosamente comentada en la villa. No se olvidará fácilmente.
-X-
Antonio y su cuadrilla celebraban una cena mensual en la barriada de Urqui. Entre ellos estaba aquella noche el tan recordado don Blas Echeverría (q. e. p. d.).
Hubo un momento que nadie servía nada. Bailaba todo el mundo; la señora de la casa, las criadas, los comensales. Con la botella en la mano, a impulsos de un maravilloso salto, Antonio se colocó sobre una mesa y fueron atendidos los sedientos.
El conocido industrial eibarrés, don José Charola, es su mayor amigo. Siempre se les ve juntos por la deliciosa carretera de Guetaria.
Por su carácter jovial y alegre, Antonio es apreciado por todo el vecindario de Zarautz. Es envidiable la salud de este hombre octogenario. Hace vida metódica y ordenada, eso sí, pero nunca dirá que no si se le propone una comida o cena en cuadrilla.
Lo mismo le da cantar como bailar.
Lo que rehuye Antonio y con mucha razón, son las riñas y los altercados. El no conoce enemistades y tampoco las concible.
Siempre dispuesto para el humor y la alegría, cerrando herméticamente las puertas al odio y a la malquerencia.
En estas fiestas patronales de San Juan me ruega transmita el saludo más cordial a todo el pueblo de Eibar. Gustoso me encargo del grato cometido.
Bien sabe Antonio qué casas o sociedades se distinguen en Zarauz y Guetaria en la preparación del rico pescado.
Como buen eibarrés es de muy buen paladar y sibarita en el comer. Sus amigos eibarreses saben que en Zarauz tienen un cicerone de primera calidad. Dios nos lo conserve por muchos años.
Larogei urte izanagatik
eztago ez erorita.
Mutil gazte dirudi sarri
kontu kontari jarriua.
bein ezagutzen duen guziak
maitatuzen du ori ta,
Zarautz’ko buru eginda dago
Eibartikan etorrita.
-X-
No está maltrecho, ni mucho menos, pese a sus ochenta años. Oyendo sus galanas expresiones nos da la impresión de que conversamos con un joven. Se hace querer por todos aquellos que llegan a conocerle.
De ahí se explica que, viniendo de Eibar, se haya hecho el "amo" de Zarauz. BASARRI
Página 17 del 23 de junio de 1962 (PDF, 916KB)
Estas y muchas otras historias de nuestro pasado en la Hemeroteca digital de la Biblioteca de KOLDO MITXELENA Kulturunea.